
La multitud de ofertas de ocio que podremos encontrar en Barcelona son muy difíciles de igualar para cualquiera de las ciudades españolas. Y es que en esta ciudad mediterránea podremos hacer absolutamente de todo para divertirnos.
Podremos alquilar una carroza, ir a caballo por los alrededores de Barcelona, coger una bicicleta y conocer la ciudad de forma ecológica, incluso podremos tomar tapas y bebidas de prácticamente todo el mundo, además de, cómo no, probar la comida tradicional y extranjera, la pura y la mezcla, lo propio y lo extraño. No faltan tampoco las discotecas, pubs y locales de toda índole para pasar la noche en vela. E incluso muchos son los que llegan a Barcelona, y desde allí, aprovechando la cercanía, reservan sus hoteles en el Pirineo catalán, para pasar un fin de semana en un paisaje sensacional.
No obstante, la propuesta de ocio que hoy presentamos es especial. Si bien es cierto que es algo para los más selectos debido a su precio, su precio en belleza es incalculable. Leedlo bien por que a la primera seguro que os quedáis con la boca abierta. Se trata de visitar Barcelona y Montserrat a vista de pájaro, en helicóptero.
Despegando desde el mar, desde la capital catalana, podremos sobrevolar Barcelona descubriendo los principales atractivos de la ciudad desde el aire. Una vez hayamos observando que desde ahí, desde el aire, nada es igual podremos cambiar totalmente de paisaje y coger rumbo a la montaña, más concretamente a Montserrat, la montaña más mítica, importante y misteriosa de la provincia de Barcelona y seguramente de Catalunya.
Podremos valorar la impresionante mola de piedras redondeadas, únicas en su entorno, en las tranquilas colinas de la zona. También podremos ver el monasterio benedictino dedicado a la virgen de Montserrat, a la “Moreneta”.
Los vuelos suelen ser visitas guiadas en helicópteros modernos y confortables, ideales para ir en familia o con los amigos pues a cada vuelo son cinco las plazas máximas permitidas. El recorrido suele tratarse del siguiente itinerario: el Heliport WTC, el Puerto Comercial, el Port Olímpic, la Vila Olímpica, la Barceloneta, el Fórum, la Torre Agbar, la Sagrada Familia, el Ensanche, el Parc Güell, el Tibidabo, el Camp Nou, el Anillo Olímpico de Montjuic, la Montaña de Montserrat y por último vuelta al heliopuerto. En fin, una visita completísima a vista de pájaro.
Los vuelos duran aproximadamente 35 minutos y están disponibles todos los días excepto el 1 de enero y el 25 de diciembre. Lo podremos contratar directamente en el heliopuerto, en el passeig de l´Escullera y, por último, si las condiciones meteorológicas no son favorables, las compañía nos retornará el dinero.