
En la Diputación de Barcelona trabajan en coordinación con los ayuntamientos por el bienestar de todas las personas, residan donde residan. Para poder hacer realidad la nueva piscina pública, la modernización de la biblioteca, la atención a las personas mayores, una gira de teatro, la protección de los parques naturales, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres... Trabajando en red con los 311 municipios de la provincia, en pueblos y ciudades, a favor de las personas, para dar respuesta a sus necesidades.
Trabajar en red implica ofrecer más y mejores servicios en todos los municipios:
- Dialogando y concertándonos con los ayuntamientos a fin de hallar las mejores soluciones para todos.
- Poniendo los medios para que el bienestar llegue a cualquier pueblo o ciudad, ya sean grandes o pequeños.
- Garantizando que, independientemente de los recursos económicos que tenga, cada ayuntamiento pueda ofrecer servicios públicos de calidad.
La Diputación de Barcelona se constituyó en 1836 como resultado de la división de España en provincias prevista en la Constitución de Cádiz de 1812. Inicialmente, la Diputación de Barcelona ejerció competencias en materia de obras públicas, enseñanza secundaria, beneficencia y funciones intermedias entre los municipios y el Estado (impuestos y levas de soldados).
La Diputación de Barcelona tuvo una participación creciente y decisiva en la construcción de la red provincial de carreteras, una necesidad inaplazable con la llegada de la industrialización.
A lo largo del siglo XIX, la Diputación de Barcelona desarrolló y amplió sus tareas inmersa en el debate entre los liberales progresistas, que deseaban fundamentarla en un fuerte contenido político y que fuera un instrumento de movilización popular, y los conservadores, que subrayaban su función meramente administrativa, subordinada al gobierno central. Así, durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874), la Diputación de Barcelona protagonizó diversas proclamas federalistas y catalanistas. Fueron presidentes en esta época personalidades de la significación política y cultural de Víctor Balaguer, Josep Anselm Clavé e Ildefons Cerdà.
La presidencia de Enric Prat de la Riba (1907-1914) hizo resurgir a la Diputación de Barcelona con un ambicioso proceso de creación de infraestructuras básicas que desembocó en la creación de la Mancomunidad de Cataluña. Esta institución autonómica, liquidada por la dictadura de Primo de Rivera en 1924, realizó en diez años una obra ingente de modernización del país, heredada por la Generalidad republicana.
La Constitución de 1978 reconoce la autonomía de la Administración local (los ayuntamientos y las diputaciones). Por ello, la Diputación de Barcelona ha desarrollado un modelo avanzado de Administración al servicio de los municipios. Se compone de 51 diputados provinciales, elegidos entre los alcaldes y concejales de los 311 ayuntamientos de la provincia. El pleno, el presidente y la comisión de gobierno se renuevan cada cuatro años, a partir de los resultados de las elecciones municipales. Desde la recuperación de la democracia, han sido presidentes de la misma: Josep Tarradellas, Francesc Martí Jusmet, Antoni Dalmau, Manuel Royes y José Montilla.
Contacto: Diputación de Barcelona Rambla de Catalunya, 126 08008