
Subirats, situado en la comarca barcelonesa del Alt Penedès, comarca conocida por sus vinos y cavas, es un municipio de poco más de 2.500 habitantes y una historia interesantísima.
Subirats se forma por diversos núcleos dispersos, donde destacan Ordal, Torre-Ramona, Sant Pau d'Ordal y lavern, lugar o pueblo que tiene además un núcleo municipal o urbano en el que se sitúa lo que es Subirats como entidad urbana.
El lado de Ordal es quizás más montañosa, mientras que el resto del término municipal toca principalmente el Pla del Penedès y Santa Fe, por lo que se trata de una geografía más plana. Su actividad económica está fundamentada en la agricultura y, como no podía ser de otra forma, en el vino y el cava. Gracias a la influencia de este tipo de agricultura, el lugar también a desarrollado una importante red de restaurantes de gran nivel gastronómico.
No obstante, no es una tierra que sólo destaque por su producción de cava y vinos sino que se trata de un territorio que a tenido una larga y movida historia tal como sus monumentos nos recuerdan. Quizás el más interesante de los monumentos de Subirats es su Castillo, pero tampoco podemos dejar de visitar la iglesia de Sant Pere de Subirats, el Santuario de la Mare de Deu de la Fonsanta o el centro histórico del municipio en general.
El Castillo de Subirats se encuentra a unos 304 metros de altura sobre el nivel del mar en un contrafuerte de la sierra del Ordal. En la época llamada como Marca Hispánica, durante el Al-Andalus, este castillo fue un importante punto de observación fortificado hacia las tierras de poniente, lugar desde donde se acercaban los árabes. Así, fue una pieza fronteriza clave hasta mediados del siglo X.
Es el centro histórico del término de Subirats y se trata además del castillo con más antigüedad documental de la comarca, pues se remonta hasta el año 971. A su lado podremos encontrar el Santuario de la Mare de Deu de la Fontsanta.
Así pues, si en alguno de nuestros viajes a Barcelona es nuestro destino y pisamos tierras del Penedès, no sólo tenemos que dedicarnos a probar su excelente vino y gastronomía, sino que para bajar tanto vino y tanta comida es totalmente recomendable visitar rincones como el de Subirats, con un encanto especial.
Pese a que la provincia de Barcelona no sea precisamente conocida por sus castillos, éstos también existen y hay más de uno interesante. Es el caso del Castillo de Subirats.
El horario del castillo es reducido, a saber, de 11 a 12:30. El Castillo de Subirats – Santuario de la Madre de Dios de la Font Sana da apoyo también al itinerario que ha ideado el Mossen Josep Raventos, con tal de dar a conocer los aspectos culturales y espirituales de este espacio y los alrededores.
Y es que se trata de un lugar de gran belleza exterior y panorámica, totalmente privilegiado en cuanto al paisaje y vistosidad. La visita al castillo es auténtica y el conocimiento del lugar, así como de sus pobladores, de las distintas civilizaciones que han pasado por ahí resulta más que interesante.
El recorrido incluye la exposición "Tierra de Marca" sobre los Castillos de Catalunya en la "Sala Milenio", espacio que se ha reconvertido en una exposición interesantísima. Es, de hecho, el castillo más antiguo que se ha documentado en el Penedés y posee un patrimonio único en Catalunya, patrimonio que en alguna que otra ocasión se remonta incluso hasta los íberos.
En fin, se trata de una visita en la que no sólo conoceremos un castillo, un castillo más, sino que conoceremos un castillo encantado, único, en un paraje encantado y también único. Se trata de un castillo que no siempre se ha mantenido abierto, por lo que tan sólo se abre hora y media al día. Podemos aprovechar un día para visitar el castillo y pasar la tarde tanto en el Penedès como en la Costa Dorada, las dos a una distancia perfectamente asumible en un día.
Se pueden hacer reservas para visitar el Castillo desde el Patronato de Turismo, los cuales nos ofrecerán una gran información sobre el lugar y el mismo monumento. Se trata así de un edificio que pese a no ser único, sí que es especial tanto por su antigüedad como por su ubicación, en tierra de viñas.
También se sitúa en este municipio situado en la comarca barcelonesa del Alto Penedés, uno de los museos más particulares y especiales de Catalunya. Se trata del Museo del Esperanto de Subirats, museo que fue inaugurado el 5 de mayo de 1968 con motivo de la X Asamblea de Esperantistas de la Provincia de Barcelona celebrada en Sant Pau d´Ordal.
Desde aquel día, el pueblo tiene una calle dedicada al Dr. Zamenhof, precisamente la calle que se sitúa el actual edificio del museo, construido en 1974. El primero fondo se formaba de 1.200 libros, 5.000 revistas y diarios y 85.000 postales, 500 de los cuales escritas en esperanto.
No obstante, ese fondo ha ido creciendo sin parar y actualmente podemos ver hasta 25.000 elementos en buen estado de conservación pese al paso de los años, pues algún que otro documento ya posee más de cien años.
La hemeroteca del museo es seguramente la parte más relevante del fondo del museo. Posee 15.000 revistas que corresponden a 5.000 revistas diferentes. En cuanto a sus libros, el número de éstos ha subido hasta los 9.000 volúmenes que se bifurcan en todo tipo de géneros, desde novelas y poesía universal hasta gramáticas y diccionarios que tienen que ver con el esperanto.
Hoy día podemos ver hasta 150.000 postales y 1.300 carteles y hojas informativas, tanto en blanco y negro como en color y todos ellos editados con motivos de actos esperantistas de todo el mundo. En cuanto a las cartas, pese a que no se ha hecho un cálculo total, se pueden disfrutar de un cúmulo de la correspondencia que Lluís Hernandez tuvo con más de 800 esperantistas de todo el mundo.
También hay objetos como pegatinas, ceniceros, banderas, pins, etc., es decir toda una colección del "merchandising" esperantista.
Si queremos conocer este museo-fondo documental podemos ir en una de las visitas guiadas que se hacen los sábados aproximadamente a las 13h. y a las 16h. Los domingos también hay una visita guiada a las 13h.
En fin, todo un museo interesantísimo de una lengua que tal cómo su filosofía promueve, hace que todo el mundo nos podamos comunicar en una misma lengua sin dejar de lado la propia.