
Cardedeu es un bonito municipio situado en el Vallès Oriental, en pleno centro de la depresión del Vallès y justo en la parte baja del rio de Cánovas, la cual atraviesa el término. De hecho constituye uno de los puntos estratégicos en las vías de comunicación entre Girona y Barcelona, algo que ha marcado su desarrollo histórico en gran medida.
Documentado ya desde la época medieval, el municipio de Cardedeu adquirió carácter urbano desde el siglo XIII, cuando el por entonces rey Jaume I le dio una carta de población. Aún así, la transformación de Cardedeu en una villa moderna no tuvo lugar hasta el siglo XIX gracias a la construcción de la línea de tren y de la carretera comarcal. Fueron estas dos vías las que llevaron y desarrollaron hacia adelante el municipio, el cual empezó a llenarse de un urbanismo singular y de magníficas torres modernistas levantadas por veraneantes de la ciudad de Barcelona.
Cardedeu obtuvo así fama de pueblo residencial de hermosos monumentos, edificios tales como la Torre Gual o Montserrat, obra del conocido arquitecto Balcells. También las casas de Arquer y Golferichs son interesantes de ver, levantadas por el arquitecto municipal MJ Raspall.
No obstante, entre tanto edificio y olor modernista podemos encontrar un pequeño rincón increíble en Cardedeu, un rincón que perteneció a Tomàs Balvey y que hoy se expone como difusor de las aficiones y colecciones de dicho personaje. Este lugar se encuentra en el Museo Archivo Tomàs Balvey.
Podemos ver, por ejemplo la exposición conocida como "La Farmàcia Balvey", una muestra permanente dedicada a la salud y remedios del siglo XVIII y XIX. A través de objetos y documentos del fondo del museo podremos ver cómo eran la salud y los remedios a partir de 1660, y cómo se afrontaba este hecho tan humano a lo largo de los últimos siglos en un municipio como Cardedeu.
Otra exposición situada en el mismo centro es la dedicada al Tomàs Balvey coleccionista, es decir, una colección de colecciones. Hay todo tipo de objetos que tocan diversas áreas, pero sobre todo los dedicados a los apotecarios, es decir, a las farmacias.
En fin, un pueblo desconocido pero muy interesante con exposiciones y edificios al gusto de todos los gustos. Perfecto para una excursión de un día.