Un museo al aire libre
Barcelona es conocido por su gran oferta cultural. Además es una de las ciudades más importantes del modernismo en España. A lo largo de sus calles podemos encontrar varias esculturas decorando la ciudad, pero a menudo pasan desapercibidas y no se les da el valor que realmente tienen. Más allá de los monumentos, museos y teatros más célebres de la ciudad, podemos encontrarnos con verdaderas obras de arte públicas en Barcelona. Como no queremos que te pierdas nada, te contamos cuáles son las más relevantes y sus curiosidades.
La Jirafa Coqueta
Esta obra de arte es una de las más importantes del animalismo erótico de Josep Granyer y forma parte del par de esculturas que la asociación de los amigos de Las Ramblas encargaron al artista en 1972.
Con una postura semejante a la de una Venus, la jirafa se muestra cómoda y coqueta y se ubica justo al extremo contrario de su escultura hermana.
Dirección: Avinguda Diagonal, 397
El Toro Pensador
Exactamente al otro lado encontrarás a este astado pensador que supuestamente representa la pareja sentimental de la divertida jirafa. Es también del escultor barcelonés Josep Granyer i Giralt.
Dirección: Rambla de Catalunya, 18
El Gato de Botero
El Gato de Fernando Botero es todo un icono del Raval. Desde que el Ayuntamiento de Barcelona adquirió está escultura en el 1987, ha estado merodeando por distintos puntos de Barcelona hasta que decidieron colocarla en el Barrio del Raval en 2003. Con este enorme felino de bronce, Botero representa un elemento cotidiano con proporciones demesuradas, un rasgo que caracteriza su estilo.
Dirección: Rambla del Raval
Els Mistos o Las Cerillas
Claes Oldenburg creó este gigantesco monumento a finales de los 80 con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Esta gigantesa caja de cerillas de más de 20 metros de altura fue inagurada en 1992, y dejó clara la tendencia del artista a la exageración de objetos de uso cotidiano característico del Pop Art. Está ubicada en el Barrio de Horta y si aún no la has visto puedes ir a visitarla incluso en metro. Está muy cerca de la parada de metro Montbau, en la línea 3.
Dirección: Av. del Cardenal Vidal i Barraquer, 32
Farolas de la Plaza Real de Barcelona
Antoni Gaudí realizó esta obra pública recién graduado en arquitectura en colaboración con Josep Fontserè en el año 1879.
Las farolas están en medio de la plaza y están reconocidas como uno de los primeros trabajos del arquitecto catalán. Lo más interesante es que hizo dos diseños diferentes, extremadamente detallados y cargados de ornamento, para este par de fundiciones de hierro forjado y bronce. El resto de sus farolas se encuentran delante del Gobierno Civil en el Pla de Palau de Barcelona.
Dirección: Plaza Real, 1
Dona i Ocell
Joan Miró inauguró en 1983 su última obra de grandes proporciones: Mujer y Pájaro. Esta enorme escultura de hormigón está localizada en el Parque de Joan Miró y fue una de las primeras obras de arte que se colocó en la vía pública en Barcelona.
Dirección: C/ d’Aragó, 2
La Estrella Herida
Conocida entre los barceloneses como L’Estel Ferit o Los Cubos, esta escultura se ha convertido en uno de los símbolos de la Barceloneta. En 1992 la artista alemana Rebecca Horn empezó una nueva etapa de decoración de las calles y plazas de Barcelona. Con estos cuatro cubos apilados, Horn tenía la intención de rememorar los chiringuitos en primera línea de playa que se ubicaban en esta playa antes de la remodelación para los JJOO.
Dirección: Passeig Marítim de la Barceloneta, s/n
Monumento al libro
Esta obra de arte fue creada por Joan Brossa en 1994. Está ubicada en la intersección de dos de las calles más importantes de Barcelona y es concebida como un poema visual. Lo que pretende representar es que el libro podrá desestabilizarse y balancearse pero nunca se caerá. Es más profundo de lo que parece a simple vista, ¿verdad?
Dirección: Gran Via de les Corts Catalanes con Paseo de Gràcia
David y Golliat
Esta curiosa escultura de acero y resina fue también inaugurada para los juegos olímpicos del 92. La obra de Antoni Llena se ubica en el Parque de las Cascadas, frente a la Plaza de los Voluntarios y a lo largo de la historia ha generado mucha controversia, pues muchos, sin leer el título no saben identificar qué representa.
Dirección: Rambla del Carmel, 9999
Si sales a darte un paseo por la ciudad puedes encontrar infinidad de obras de arte públicas en Barcelona desperdigadas por las calles. A continuación, por si ya conocías las anteriores, y te has quedado con ganas de más, te contamos más curiosidades sobre otras obras de arte públicas en Barcelona.
Barcelona’s Head
Roy Lichtenstein ideó esta escultura a principios de los años 90, y a día de hoy todo el mundo la conoce como La Cabeza de Barcelona o La Cara de Barcelona. Con esta icónica pieza el artista estadounidense contribuyó a la radical reforma preolímpica que vivió Barcelona para los Juegos Olímpicos del 92.
Dirección: Passeig de Colom, s/n
Mural de l’Aeroport de Barcelona
En 1968 Joan Miró diseñó este inmenso fresco hecho de azulejos de cerámica y dos años después fue ejecutado por Josep Llorens i Artigas. Está compuesto de nada más y nada menos que 4.865 placas de gres esmaltado en la gama cromática preferida del artista. El inconfundible mural nos recibe nada más llegar a Barcelona, recordándonos que acabamos de aterrizar en la ciudad de las maravillas.
Dirección: Fachada de la Terminal 2
Pavimento Miró
En plena Plaza de la Boquería podemos encontrar este otro indispensable del gran Miró. El mosaico está realizado con losetas de terrazo mezclado con cemento teñido y cristales, una vez más de los colores que tanto nos recuerdan al pintor barcelonés. Antes conocido como Pla de l’Ós, esta obra se encuentra en el centro de La Rambla, cerca de sitios tan clave como el Mercado de Sant Josep o el Gran Teatro del Liceo.
Dirección: La Rambla, 71
El Peix
Instalada por Frank Gehry durante el cambio radical de la ciudad en 1992, esta escultura se ha convertido en uno de los iconos de la Barcelona postolímpica. Se trata de un pez de acero inoxidable de 56 metros de altura que, vista desde la perspectiva correcta, parece que se quiere tirar a nadar por el Mediterráneo. La mejor manera de verlo en su pleno esplendor es ir al Port Olímpic o a la playa de la Barceloneta, ya que es de esas obras que sin duda hay que ver de lejos.
Dirección: Carrer de Ramon Trias Fargas, 2
La Gamba
Algunos conocen esta escultura como Gambrinus. Fue diseñada por Javier Mariscal en el 1992, también con motivo de la remodelación de los Juegos Olímpicos. Este crustáceo gigante se ha convertido en uno de los símbolos de la Plaza de Colón, ya que por sus dimensiones es muy difícil ignorarla. ¡Seguro que ya la has visto!
Dirección: Ronda Litoral, s/n
El mundo nace en cada beso
En 2014 Joan Fontcuberta inauguró El món neix en cada besada, y hoy en día sigue siendo una de las paredes más fotografiadas de la ciudad. A pesar de que se haya convertido en un mural para hacerse selfis y subirlas a redes, este famoso beso es una de las mayores obras de arte callejeras de Barcelona. El artista visual realizó esta obra en conmemoración del Tricentenario de 1714. Para ello utilizó 4.000 imágenes que los lectores de El Periódico enviaron para ilustrar esta maravilla. Se encuentra algo escondida por las calles de Barcelona, pero merece la pena visitarla.
Dirección: Plaza de Isidre Nonell, Distrito de Ciutat Vella
Esgrafiats en el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya
El mismísimo Pablo Picasso aceptó hacer los dibujos de tres de las fachadas de la nueva sede del Colegio de Arquitectos en 1962. Con esta obra el pintor rinde homenaje a la ciudad donde se formó en su juventud, dejando su legado en una fachada al aire libre que puedes ir a visitar hoy mismo.
Dirección: Plaça Nova, 5
Homenaje a Picasso
Esta escultura se encuentra en el Parque de la Ciudadela y está firmado por Antoni Tàpies. Finalizó este conjunto escultórico en 1983 y se compone de un enorme cubo de cristal colocado encima de un estanque y ubicado en medio de la plaza. Dentro de ella se pueden apreciar algunos objetos. Aparte de un sofá, un espejo y un armario (que es lo que más se ve), hay unas telas blancas flotando en el interior. En ellas se puede leer alguna frase atribuida a Picasso, ¿has ido a verlo ya?